miércoles, 20 de agosto de 2014

Vacaciones, insípidas.

¡Buenas noches, gritonas tímidas! Espero que estén disfrutando de sus vacaciones, si es que en sus países aún las tienen. Ya que aquí en Venezuela inician un poco más tarde que el resto, por lo que... Bueh, creo que ya entendieron. El hecho es que estoy de vacaciones, y creo estar teniendo una muy grave crisis existencial. No lo nieguen, les ha pasado. Es decir, ¿a quién que está encerrado en su casa mirando el techo como lunático no tiene una crisis emocional por no salir de vacaciones? Quiero decir, es fabuloso madrugar viendo televisión y jugando con el tlf, es fabuloso dormir hasta mediodía, comer y engordar por no hacer un coño de ejercicio, (Claro, uno se arrepiente de esto a penas el cierre del pantalón no sube) Es fabuloso estar vegetando en tu cuarto sin hacer nada, pero... Uno sabe que lo quiere es salir a explorar. ¡Y mierda! Siendo pobre no se puede. Ves en las redes sociales a los idiotas de tus compañeros en resorts de Miami, en islas del Caribe, en Europa, y uno como un tonto viajando a todos esos lados pero en su cabeza. No mi amor, que frustrante es eso.

Y lo peor, ver las fotos que sube el muchacho que te gusta junto con  otras putas.

Ay Dios, no, no, no...

Que malo es no tener plata, señores.

Hoy, les cuento, estuve en mi casa sin hacer nada, con las piernas bien puestas sobre la pared mientras observaba la tele. Devorando un gran plato de pasta con atún, y la gata jodiéndome para que le diera. 
Me animé entonces a poner una peli romántica cuando recordé que mi mamá había comprado una. Y cuando fui a poner el cd en el dvd, mierda...

El DvD estaba obsoleto y no leía el disco.

¿Ni siquiera una peliculita tenía derecho de ver?

Para colmo, mi celular se está dañando, y mi único consuelo es escribir aquí mi incomprensible drama existencial. Me alegra de que nadie me lea, así sería esto considerado un diario.

Y si estás leyendo esto. ¡Has acto de presencia y comenta! Dame un consejo para acabar con mi crisis existencial sin tener que gastar mucha plata.

Hablo en serio.

sábado, 11 de enero de 2014

El espectro divagante

  La niña de cabellos rubios obssrvaba confundida a la mujer sin ojos que tenía adelante. La mujer alta y esbelta, de una piel desgarrada y palida. Con sus cuencas vacias pero desbordantes en lagrimas y sangre, su mandibula estaba quebrada y la sangre de ella salia a mares, goteando en en el piso de porcelana de la lujosa casa.

El ambiente era gelido y oscuro, la luz tenue de la luna si apenas alcanzaba a iluminar las penumbras de la habitacion. Los truenos resonando con eco en el cuarto se desvanecian en los oidos de la niña, quien solo veia curiosa al espectro delante de ella.

En la habitación no reinó más que silencio, interrumpido levemente por los suaves gemidos de dolor que podia emitir el ente de la dama.

Aunque la niña tuviese una terrible y espeluznante imagen frente a sus narices, ella no sentía miedo del espectro, todo lo contrario de hecho sentía curiosidad e interés
 en conocer el porqué de la tristeza que transmitía las lágrimas de la mujer.

La mujer alzó debilmente su despielada mano, esqueletica y huesuda. Vaciló un poco pero con uno de sus largos dedos toco  con ternura la mejilla de la niña. Reprimio los sollozos, no podia verla. Estaba ciega...

La niña sintio su escalofriante contacto, que no tardo en erizar su piel. La sangre sin quererlo mancho el rostro blanquecino de la niña, quien solo la observaba con algo de pena.

La mujer sabía que no se trataba de su hija.

Tendría entonces que seguir deambulando por la vida por poder encontrar a su añorada niña, esta vez estallo en llanto y se arrodillo hasta quedar a la altura de la pequeña rubia. Aun con su quijada partida intento unir sus labios y besar la frente de la infanta.

-Lo siento. -Susurro, su vestido desgarrado y roto comenzo a agitarse con el viento, igual que sus cabellos negros y mojados en sangre.

Su imagen se volvio gradualmente traslucida hasta que camino a paso ligero hacia la ventana, donde la luz de luna llena la envolvio por completo y su llanto y tristeza se alejo en  un susurro de la niña inocente de ojos chocolate...

El espiritu de la ingenua dama divago y deambulo por las calles vacias de ese tetrico lugar, en busca de esa voz familiar que ella no se negaria a encontrar.